La esperanza puede ser algo bueno…

 

Cuando se trata de salud, la esperanza puede ser algo bueno. Las esperanzas, creencias y expectativas positivas sobre un tratamiento pueden jugar un rol clave en el efecto placebo, Ben Goldacre (NHS Choices, 2010) lo resume bastante bien:

“El efecto placebo es el fenómeno extraordinario de las personas sintiéndose mejor incluso si han tomado un medicamento falso. Esto puede ser una píldora de azúcar, pero también puede ser un ultrasonido falso, donde alguien sostiene una máquina a tu cuerpo, pero no la prende. O incluso una operación falsa, donde alguien realiza la incisión y después solo pretende operar. Y lo fascinante y asombroso es, que cuando las personas reciben ese falso tratamiento, a veces mejoran. Lo que es interesante sobre el efecto placebo es que muestra el sombroso poder de la mente sobre el cuerpo… en un sentido muy real puede hacer nuestro dolor mejorar, podemos realmente mejorar nuestros propios síntomas a través de nuestras creencias y expectativas”.

 

Pero la esperanza no es siempre algo bueno…

 

La esperanza puede también llevar a expectativas irrealistas. Incluso investigación sugiere que ambos pacientes y médicos tienden a sobreestimar los beneficios de tratamientos y subestimar sus daños (Hoffman & Del Mar, 2015; 2017). Como resultado, las decisiones que hacemos sobre tratamientos pueden ser mal guiada por esperanza.

Algunas veces individuos en necesidad o desesperación pueden esperar que los tratamientos trabajen y asuman que no harán ningún daño. Adicionalmente, las personas con intereses específicos pueden tomar ventaja de las expectativas y los miedos de las personas.

 

La esperanza puede ser usada como forma de manipulación o control…

 

Es importante estar consciente que aquellos con intereses específicos puede tomar ventaja de las esperanzas y miedos de los individuos. Woloshin y Schwarts (2009) hacen este argumento en relación al tamizaje diagnóstico:

“Vender tamiz puede ser fácil. Induce miedo exagerando el riesgo. Ofrece esperanza exagerando el beneficio del tamizaje. Y no menciones los daños. Es especialmente sencillo con cáncer – ningún diagnóstico es más temido”.

Este mismo argumento puede ser aplicado en tratamientos. Cuidadores y pacientes, especialmente aquellos con condiciones que ponen en peligro la vida, pueden ser inmensamente vulnerables. Su necesidad de anclarse a esperanza puede hacer que se sientan obligados a seguir cualquier tratamiento ofrecido. ¿En dichos casos, son las “elecciones” de estos pacientes realmente elecciones como tal?

En los peores casos, esto puede resultar en personas desperdiciando su tiempo y dinero persiguiendo tratamientos inefectivos, o peor aún, tratamientos que pueden ser dañinos. Ben Goldacare (2010) escribió sobre una mujer quien, desesperada por tratar su acné, tomó altas dosis de una sustancia prohibida, reafirmado por un doctor de medicina tradicional china que eran seguros. Ella erróneamente puso su esperanza y confianza en el tratamiento y el médico que lo prescribió. Subsecuentemente, perdió sus riñones y requirió diálisis tres veces por semana.

Esperar o asumir que un tratamiento es seguro y efectivo no necesariamente lo hace cierto.

 

Pruebas justas de tratamientos con beneficios esperados, y los cuales son considerados inocuos, pueden mostrar que ninguna de las afirmaciones es cierta…

 

Incluso en médicos bien intencionados. Cuando prescriben un tratamiento, los beneficios que esperamos, no siempre se materializan. Generalmente, los profesionales de la salud prescriben tratamientos con la mejor de las intenciones, particularmente cuando puedan ofrecer esperanza en una situación desesperada.

Por ejemplo, se creía que las infecciones “silenciosas” (subclínicas) podían disparar una labor temprana y por lo tanto un parto prematuro. Como resultado los médicos prescribían antibióticos para algunas embarazadas, deseando que pudiera ayudar a prolongar su embarazo. Nadie pensó que esto podría causar serios problemas. De hecho, existe evidencia de mujeres que lamentaron seriamente haber recibido antibióticos – en el espíritu de “hagamos esto; no puede hacer ningún daño”.

Cuando una prueba justa de dicho tratamiento fue eventualmente hecha, los resultados fueron impactantes. No se identificaron beneficios. Adicionalmente, el seguimiento a largo plazo de los bebes en el estudio mostró que aquellos expuestos a antibióticos eran más probable que tuvieran parálisis cerebral, así como problemas de visión, marcha y lenguaje, en comparación con aquellos que no fueron expuestos a antibióticos (Kaynin, 2008a; 2008b)

Este ejemplo es un recordatorio: es importante que no asumamos que un tratamiento es benéfico o seguro – o que vale la pena cueste lo que cueste – solo por que esperemos que pueda ayudar. Como siempre, necesitamos considerar la evidencia disponible ante nosotros.

Autor original: Sam Marks

Traducción: Leonardo Perales Guerrero

Referencias
  • NHS Choices. 2010. https://www.youtube.com/watch?v=wsFTgirKXHk
  • Goldacre B. 2010. How do you regulate wu? http://www.badscience.net/2010/02/how-doyou-regulate-wu/
  • Kenyon S, Pike, K, Jones DR, et al. Childhood outcomes after prescription of antibiotics to pregnant women with preterm rupture of the membranes: 7-year follow-up of the ORACLE I trial. Lancet 2008a;372:1310-18.
  • Kenyon S, Pike K, Jones DR, et al. Childhood outcomes after prescription of antibiotics to pregnant women with spontaneous preterm labour: 7-year follow-up of the ORACLE II trial. Lancet 2008b;372:1319-27.
  • Hoffmann TC, Del Mar C. Clinicians’ Expectations of the Benefits and Harms of Treatments, Screening, and Tests: A Systematic Review. JAMA Intern Med. 2017 Mar 1;177(3):407-419. doi: 10.1001/jamainternmed.2016.8254.
  • Hoffmann TC, Del Mar C Patients’ expectations of the benefits and harms of treatments, screening, and tests: a systematicreview. JAMA Intern Med. 2015 Feb;175(2):274-86. doi: 10.1001/jamainternmed.2014.6016.
  • Woloshin S, Schwartz LM. Numbers needed to decide. J Natl Cancer Inst. 2009 Sep 2;101(17):1163-5. doi: 10.1093/jnci/djp263. Epub 2009 Aug 11.
  • https://www.students4bestevidence.net/hope-may-lead-to-unrealistic-expectations/