Puede parecer lógico pensar que, si un tratamiento tiene un efecto beneficioso, más de ello podría tener un efecto incluso mejor. Sin embargo, cuando se trata de medicamentos puedes definitivamente tener “demasiado de algo bueno”. Tomar la correcta cantidad de medicamento es muy parecido a tener la temperatura correcta en tu regadera.

Toma muy poco medicamento y tu problema no se resolverá; sentirías desagradable justo como en una regadera con agua fría. Toma mucho medicamento y podrías incluso sufrir algún daño, como cuando te escaldas en una regadera con agua demasiado caliente. Toma justo la cantidad correcta de medicamento y tu problema comenzará a resolverse; te sentirás bien. Justo como lo haces en una regadera con el agua a la temperatura correcta.

Antihistamínicos

Desafortunadamente, tomar mucho de un tratamiento es a menudo más serio que escaldarse en una regadera. Los antihistamínicos orales pueden ser efectivos en el tratamiento de la rinitis alérgica estacional, también conocida como fiebre del heno. Tomar la cantidad correcta, como lo indica el doctor, farmacéutico o por las instrucciones de la etiqueta, puede hacer que disminuya la comezón en tus ojos y ayudar a descongestionar tu nariz.

Pero tomar de más puede ser peligroso. Tomar demasiados antihistamínicos puede causar problemas cardíacos y afectar la coordinación. En casos severos los problemas cardíacos pueden ser fatales. Esta es la razón por la que es tan importante probar los medicamentos. Si los antihistamínicos nunca hubieran estado en ensayos clínicos nadie sabría a qué dosis serían benéficas y a cuales dañinas.

Vitaminas

¿Qué hay de las vitaminas? Las vitaminas son esenciales para el funcionamiento normal de nuestro cuerpo. ¿Puedes tomar demasiadas vitaminas?

La vitamina D ha recibido particular atención después de una revisión de evidencia por el “Scientific Advisory Comittee on Nutrition” (SACN). La revisión sugiere que  algunas personas podrían requerir suplementos de vitamina D para asegurar la mejor salud ósea y muscular posible. Una revisión Cochrane reciente encontró que la suplementación también reduce el número de ataques de asma severos cuando se toma con el medicamento habitual del asma.

Justo como con los demás medicamentos, puedes tomar demasiados suplementos vitamínicos. Tomar mucha vitamina D con el tiempo puede causar un aumento de calcio en la sangre. Esto puede dañar tus huesos lejos de ayudarlos. Altos niveles de calcio en sangre pueden resultar en complicaciones para tu corazón y tus riñones.

Cáncer de mama

La creencia de que más tratamiento es mejor ha llevado a pacientes con cáncer de mama a recibir tratamiento causante de daño evitable. En las etapas tempranas del tratamiento, los doctores creían que el cáncer se diseminaba lentamente de un lado a otro. Removiendo mayor área alrededor del seno pensaba que la cirugía sería más exitosa. Algunos cirujanos fueron tan lejos como remover los ovarios de las pacientes o incluso amputar brazos del mismo lado del tumor, todo porque pensaban que mientras más removían era mejor.

Gracias a la investigación hecha desde entonces, sabemos que este tipo de cirugía mutilante es innecesaria y que los tratamientos menos extremos son efectivos. La aceptación de esta evidencia fue dada lentamente por el pensamiento arraigado de “más es mejor”, con 150 cirugías radicales de mama en Japón en el 2003. Es importante que los proveedores de servicios de salud y el público tomen en cuenta los daños del pensamiento “más es mejor” para evitar daños innecesarios.

 

Ni mucho, ni poco, sólo lo correcto

 

Como los ejemplos descritos, saber qué cantidad de un tratamiento se necesita es muy importante Probar los tratamientos nos permite ver cuanto necesitamos para un buen efecto, mientras evitamos el daño de tomar demasiado. Es importante recordad que incrementar la dosis o la cantidad de medicamento a veces aumenta los daños sin aumentar sus efectos benéficos.

Autor original: Ed Walsh

Traducción al español: Leonardo Perales Guerrero

 

Referencias

[1] Munonyara, M., Mohammed, A. and Kamani, T. (2011) ‘An Evidence Based Review on

the Current Medical Management of Allergic Rhinitis’, Journal of Allergy & Therapy, 5, pp.

003.

[2] British National Formulary (2017) 3.4.1 Antihistamines, Available at:

https://www.evidence.nhs.uk/formulary/bnf/current/3-respiratory-system/34-antihistamineshyposensitisation-and-allergic-emergencies/341-antihistamines

(Accessed 24/02/17).

[3] Wallace, D., Dykewicz, M., Bernstein, D., Blessing-Moore, J., Cox, L., Khan, D., Lang,

D., Nicklas, R., Oppenheimer, J., Portnoy, J., Randolph, C., Schuller, D., Spector, S. and

Tilles, S. (2008) ‘The diagnosis and management of rhinitis: An updated practice parameter’,

The Journal of Allergy and Clinical Immunology, 122(2) pp. S1–S84.

[4] Thomas, S. (2012) ‘Antihistamine poisoning’ Medicine, 40(3) pp. 109-110.

[5] Scientific Advisory Committee on Nutrition (2016) Vitamin D and Health, Available at:

https://www.gov.uk/government/uploads/system/uploads/attachment_data/file/537616/SACN

_Vitamin_D_and_Health_report.pdf (Accessed 24/02/17).

[6] Cochrane (2016) High quality evidence suggests Vitamin D can reduce asthma attacks,

Available at: http://www.cochrane.org/news/high-quality-evidence-suggests-vitamin-d-canreduce-asthma-attacks

(Accessed 24/02/17).

[7] National health Service (2015) Vitamin D Available at:

http://www.nhs.uk/Conditions/vitamins-minerals/Pages/Vitamin-D.aspx (Accessed

24/02/17).

[8] Evans, I., Thornton, H., Chalmers, I. and Glaszlou, P. (2011) Testing

Blog original: https://www.students4bestevidence.net/more-is-not-necessarily-better/